lunes, septiembre 04, 2006

Siempre conmigo y nunca de mi

Me gusta lo desapercibido. Siempre le he prestado más atención a las personas tímidas que a las que se dedican a llamarla… pero nunca se me ocurriría alterar su espacio hasta que, al menos, una mirada me invite a ello.

Cuando chica era introvertida hasta extremos inconcebibles para lo que soy hoy en día. Si había alguien a mi alrededor con quien no tuviera suficiente confianza, y esa sólo se la otorgaba a mi familia, mi boca se cerraba herméticamente.

No era agradable, ni si quiera sentía que dependiera de mí… mi timidez era superior a la voluntad de demostrarle a los amigos de mis padres que “no me había comido la lengua el gato”. Y sus incitaciones por querer escuchar mi voz terminaban provocando el retorcimiento de las cuerdas vocales en mi garganta. Recuerdo que me cohibían tanto que conseguían hacerme llorar de coraje y odio por el dichoso entretenimiento.

Terminaba por irme a otras habitaciones a hablar sola para comprobar que no me había quedado muda de forma psicosomática. Para colmo, siempre estuve convencida de que cualquiera de mis niñerías hubieran sido más interesantes que aquellas vacías conversaciones de mayores. Me conformaba pensando que aquella voz que no gastaba la estaba ahorrando, porque mi abuelilla ya no hablaba… lástima que ella no hubiera sabido dosificarla. Así que ese malestar tenía su provecho.

Ahora peco de hablar tanto. Conozco los límites de la timidez y nunca violentaría a una persona introvertida. El mundo camina del revés, ahora que es cuando menos tendría que hablar no hay quien me calle; pero hay cosas que nunca cambian: si me cruzo con ellos, como hoy, sigo ahorrando la voz, pero por voluntad propia... dosificándola no sea que se me acabe, qué leches...

domingo, septiembre 03, 2006

Muy buenas

Nunca pensé en hacer un descanso y dejar de escribir. El cambio de aires, el hecho de que se me complicara acceder tan fácilmente a internet y este calor, que agota indiscriminadamente cuerpo y mente, hizo que lo dejara bastante anclado.

El caso es que, como todo, cuanto más lo dejas más cuesta. Y en este tiempo me planteaba si realmente me merecía la pena seguir escribiendo... entraba en otros blogs y los devoraba. Me impresiona la capacidad de redacción de muchos autores que me leéis y de otros tantos que no, y me planteé que entre mis cualidades, definitivamente, no está la escritura. Pero pssss... una vez hallada esta conclusión, la asimilo y sigo escribiendo. Me libera, me gusta y me gustáis.

Así que con esta entrada me quito a mi misma la expectación de retomarlo, elevo anclas y prosigo este viaje.

Pues hale, dulce travesía :)

miércoles, junio 21, 2006

Cuéntame...

... le digo siempre que la veo. Tiene 84 años y, aunque es mi "abuelilla", sólo me une a Ella el afecto y el cariño de cuidarnos (a mis hermanos y a mi) en los primeros años de vida. Ella fue nuestra primera palabra, nuestros primeros pasos y nuestras primeras papillas... cuenta más historias y anécdotas de nuestra infancia que mis propios padres.

Es comunista y presume de ello. Siempre añade la frase que da título a todas sus historias: "Yo no nací comunista, a mí me hicieron". Hace 70 años, unos vecinos convencieron a su padre de que votara al partido republicano, lo cual fue suficiente para que en un almuerzo le mataran de un tiro a bocajarro en presencia de su esposa y de Ella. Su hermano fue fusilado en un campo de concentración por el mismo motivo. Me gusta pelearle y decirle que los rojos eran tan malos como los azules, para provocarle que defienda con más argumentos su postura y así escucharla más rato. Es un auténtico placer, comparable a pocos, escuchar a una persona mayor contar sus experiencias... pero es que Ella es sentimiento en cada palabra.

Todo su entorno la delata: Su llamador es rojo, suele llevar un pañuelo de Picasso atado al cuello y siempre camina por su izquierda. Días antes de las votaciones electorales me suele invitar a comer. Al lado de mi plato siempre hay un sobre preparado para que yo lo meta tal cual en la urna y, con tal de que se quede tranquila, siempre lo guardo. Una vez iba por la acera y llovía, así que el choque entre paraguas con los que venían de frente era inevitable. Entre tanto alboroto, pasó un hombre con prisas... y vino a encontrarse con Ella:

- ¡¡¡Apártese Señora!!! ¿No ve que voy por la derecha? - mi abuelilla frenó en seco; en alto y de forma contundente respondió - ¡¡Siga usted por su Derecha!! ¡A ver quien tiene cojones de quitarme a mi la Izquierda!

Es una señora de los pies a la cabeza. Conoce los buenos modales mejor que nadie, pero no le toques el tema de política... es el único momento en el que suelta cada taco que madre mía. Cuando viene a comer a mi casa, mis hermanos y yo le hablamos de Franco o buscamos a Rajoy (antes Aznar) en los telediarios para escuchar su:

- Si yo no tengo nada en contra de ese pobre hombre, ¡sino en contra de la puñeterísima madre que lo parió!

Es Única. Independientemente de su inclinación política, su fuerte personalidad me tiene "prendá". No es mi pretensión, ni mucho menos, desprestigiar a quien piense distinto. Traerla a mi espacio es sólo una forma más de quererla.

viernes, mayo 26, 2006

Un día fatídico

Mañana: Me despierto tarde porque anoche desvelada no pude descansar bien. Me levanté con dolor de garganta y de cabeza. Tenía que recoger un paquete certificado para mi hermana en el centro de Málaga. Monto en el bus urbano y le pido al conductor que me avise al llegar a correos... se equivoca y me deja a tres cuartos de hora de la oficina. Cuando llego me informan de que se ha abierto una nueva en mi zona, por lo que mi paquete ha sido trasladado a mi barrio. Respiro hondo y monto de nuevo en el bus.

Medio día: Llego a mi piso cansada. Me miro la garganta al espejo y me preocupo. Llamo por télefono a mi casa de Antequera y mi hermana me aconseja que me lleven al hospital. Siento mareos, nauseas y estoy débil... así que me obliga a que no me duche, pues si además me caigo en la tina la liamos. Pienso que me da tiempo y me ducho. Suena el télefono, salgo corriendo de la ducha y resbalo de costado en el pasillo. Choco contra el pilar y me hago una herida. Me veo la sangre y me mareo... el teléfono sonando. Me tiendo en la cama de matrimonio para que se me pase el mareo... el teléfono sonando. Decido cogerlo para que no se preocupen y en el trayecto de la cama al salón pierdo el conocimiento cayendo redonda al suelo, dándome en la barbilla, en la mano, en la pierna... no recuerdo nada.

Tarde: Tras una hora entre risas y lágrimas mi padre me lleva al hospital. No hay aparcamiento, así que en el kilómetro andando hasta la clínica se me llena el pantalón de sangre. Es en la sala de espera donde me veo el pantalón manchado y vuelvo a sentirme mal. Pierdo el conocimiento. Me despierto en la UCI. Me preguntan las enfermeras cuál es mi problema: "miedo a la sangre" les dije... me regañaron y se rieron.

Durante el día me regañaron mi hermana, mi madre, mi padre, mi hermano, las enfermeras, el médico, mis amigas... Me diagnosticaron faringe roja con placas, glucemia baja, contusión a nivel de cara anterior de la pierna izquierda y pérdida de conocimiento.

Y todavía me queda la noche... mejor me rindo y me acuesto.


jueves, mayo 18, 2006

Luces y sombras

Por aquel entonces yo admiraba todo lo relacionado con el ambiente universitario: la capital, la independencia, la gente... me gustaba dar paseos por el campus y que me confundieran con una más. Mientras, mi hermana se encargaba de la voz de la experiencia respondiendo a todas mis impertinencias. Y en uno de aquellos paseos me hizo un comentario que con los años terminaría haciéndo mio:

"La ida no está mal ¿eh? vas de día, el sol dándote en la cara, los estudiantes bajando... pero la vuelta es un poquillo diferente..."

Y mirando hacia la izquierda, según se sube la cuesta a mi piso y señalándome el Hospital Clínico de Málaga, me explicó:

"Es vista obligada. La oscuridad de la noche hace demasiado contraste con la luz de las habitaciones, que se encarga de dibujar siluetas en su interior."

Desde entonces, me acostumbré a mirar esas sombras esperanzadas con sensación agridulce. El caso es que... ahora que soy yo uno de esos contornos en la luz en la noche, me toca mirar por la ventana a la gente que, diligentemente, pasea su vida calle-abajo/calle-arriba sin ser conscientes de la suerte que tienen. 

jueves, abril 20, 2006

Algo más que una leyenda

La Semana Santa, como casi todas las vacaciones que se me presentan, la disfruté en mi pueblo. Dicen que la tierra de uno tira mucho, y será cierto... porque Antequera me parece preciosa, a pesar de ser de allí y mantener la postura de que los antequeranos dejan mucho que desear (y como la frase la suelto yo pues no me incluyo, ¡hale!)

Pero no os voy a hacer de ciber-guía turística, y menos gratis, nada de eso. Sólo existe una condición para que acceda a mostraros sus rincones y contaros sus leyendas... que vengáis :)

Peeeeero... ahgs ¡no lo puedo evitar! Y, sin que sirva de precedente, quiero compartir con vosotros algo que cuando llego a mi tierra siempre desvía mi atención:

Era Antequera límite fronterizo de la España cristiana con la musulmana. Un joven cristiano cae prisionero en una localidad próxima. La hija del mandatario moro de esa localidad va por curiosidad a los calabozos en los que se encuentra con el apuesto guerrero. Ambos, de una sola mirada casi única, caen enamorados y deciden marcharse, ya que por aquellos siglos, no se les permitía contraer matrimonio a parejas de distintas creencias.

Aunque escapan de la cárcel, son descubiertos por los guardias que salen a su captura. Los moros se acercan y no saben qué hacer. Llegan a un peñón en las entradas de la ciudad de Antequera, decidiendo subir por él. Ya en todo lo alto, los arqueros del padre moro apuntan a los jóvenes. Ambos se miran, se cogen de la mano y se colocan al filo de la cima. No tenían escapatoria: rendirse y ser capturados y separados. Pero unidos por sus manos, vuelven a mirarse fijamente y se despeñan, saltando al vacío.

Esta es una de tantas leyendas que se cuentan en los pueblos... no tiene nada de especial, pero el escenario donde supuestamente ocurre es lo que os quería enseñar:



y si me hacéis el favor, inclináis la cabeza hacia la derecha y le echáis imaginación... ¿veis el perfil de una persona recostada? Le llamamos cariñosamente "El Indio" y os dejo este estropicio por si hay dudas ;)

Supuestamente, la pareja de enamorados se tiraron desde la punta de la nariz, y cuentan que en las faldas de "La Peña de los Enamorados" (así se llama realmente) yacen sus cuerpos.

Nuestro indio siempre da la bienvenida y la despedida cuando visitas mi tierra. Pero sin duda, lo que más cautiva es la hora del atardecer, cuando además sabes que en cuestión de minutos vas a coger exactamente la misma postura que él...


viernes, abril 07, 2006

Que digo yo que...

... nunca mais? ;)

Sacris dijo:

AAaaaaaaaaays niña!!! Jajaja, que me he reio un montón! eres genial. ¿Sabes? Cuando vengas a Madrid te daré un regalito, a ver si adivinas lo que es jaja.Un besazo!

Pero las personas como él, a la hora de hacer sonreir, no saben esperar... Gracias

viernes, marzo 31, 2006

Des-ahogo

Quizá porque he sufrido tantas equivocaciones de decisiones que no me pertenecían que, ahora que soy responsable de ellas, no sé decidir.

Tengo miedo a cometer errores, cualquier error. Mis respuestas no suelen ser Sí o No, sino Tal vez... y esto crea tal inestabilidad a mi alrededor que, por más que me escuchen, no me entienden. Lógico. Las indecisiones siempre van seguidas de explicaciones que sólo se encargan de adornar y complicar la intención.

Siempre fui cobarde y admiro enormemente a las personas de ideas claras. A veces pido comprensión a mi indecisión pero no la consigo. No pido un beso exagerado que me deje sin aliento, sino una sonrisa incontenida que me provoque otra mayor... que con una mirada cómplice me vale. Pero no es fácil, conmigo no lo es y lo sufro y lo siento. Porque si necesito cariño no lo voy a pedir... lo voy a esperar, y si no llega entonces me voy a desesperar, y en la desesperación lo echo en cara, y cuando lo echo en cara entonces ya no admito el cariño... y yo, conmigo, a veces, pues lo paso mal.

martes, marzo 21, 2006

Kike

... como cualquier niño de mi edad comencé a dudar. Nunca los había visto y para colmo, los compis del colegio, tan crueles como de costumbre, se encargaban de eliminar hasta la más mínima duda sobre su existencia. Así que aquel año, ni corta ni perezosa (pero algo mosqui) y para no dejarme influenciar...
(necesario darle a play para continuar la lectura)

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... aparté mi caligrafía y la fichita de castigo que rezaba "no debo comer chuches en clase", me coloqué la gabardina, mis gafas de sol, me remangué los puñitos, pues me estaba tremenda, cogí la linterna, ya que con las gafas no veía tres en un burro, mi lupa... y me puse a investigar:
Si papi me pedía que escribiera la carta a sus Majestades... sospechoso, si lo hacía mami... sospechosa. Si cual pajes se prestaban a acercar mi carta al Buzón Real... sospechosos. Así que aquella Navidad no hubo carta a los Reyes. Si eran Magos... acertarían mi regalo.
Llegamos a Continente y mi expresión era algo como esto "¬¬" cada vez que me preguntaban:
- Mariquilla, entonces... ¿qué le vas a pedir a los Reyes?
En un momento en el que se distrajeron... lo ví, allí estaba mi regalo, ¡era él!. Lo miré fijamente y pensé:
- Oye Reyes Magos, le quiero a ÉL :)
Y llegamos a casa. Mariquilla no había abierto la boca en todo el camino, en toda la semana... en toda la Navidad. Así que si esa mágica mañana lo que yo quería estaba allí, junto a mis zapatos... los Reyes Magos existían.
Y a partir del 6 de Enero de 1990 volví a creer:

Os presento a Kike, la cosita más tierna y abrazable del mundo.

jueves, marzo 16, 2006

A veces es bueno alejarse de todo

Hola... sí, es a ti. No te parezca extraño, sólo tengo ganas de estar acompañada y recurro a ti, porque mi habitación está vacía de sentimientos, de calor... de estima.

No quiero pensar que me siento sola frente a esta impasible pantalla, así que, si no te importa... hoy te cambio por ella. De la misma forma que ahora me lees te imagino delante de mi, mirándome callado/a, atendiendo a cada palabra que digo... es lo único que preciso. Justo ahora que el mundo duerme, justo ahora que los sueños son los dueños, ahora que el silencio retumba en mis oídos... justo ahora me encantaría estar contigo.

Hoy no hice nada nuevo, no cumplí la promesa de enriquecer mi vida. Un día más que comienza y como comienza termina. No me entusiasmó la idea de aprender, ni de conocer, ni tan si quiera de sonreír...

Y ahora que sí veo la luna, y con ella confirmo que la oscuridad es porque llegó la noche... ahora me apetece "despertar". Ahora levantaría el mundo, y sobre todo levantaría una por una a todas esas personas que se consideran felices y les preguntaría seriamente qué hacen durmiendo. Ahora me sentaría, si tan amablemente me lo permitieran, a verles vivir...

martes, marzo 07, 2006

Tanka

¡Partimos de viaje! Esta última isla de la que me despido me deja una misión de manos de una ninfa, que con ustedes, navegantes de mi barco y compañeros de viaje, debo compartir:

(SÚCUBO)
el dulce dolor
la quebrada esperanza
ciego y sin voz
cuerdo, pero sin alma
perdido por su olor

(Mayka)
Ciego y sin voz
Agarrado a nada
Vivir muriendo
luchando sin más armas
Que falsas esperanzas
Reglas:
Cada jugador invitará a dos participantes, indicando las reglas del juego y avisándolo en su blog·

El invitado al que se pasa la estafeta, iniciará la composición con la frase pivote del participante anterior, quien deberá resaltarla con cursiva y en color rojo.

La forma será de tanka (tipo de poesía tradicional japonesa).

La estructura constará de cinco versos de 5-7-5-7-7 sílabas.

Un tanka puede ser un texto, dividido en cinco partes, usando treinta y una sílabas o menos, permitiendo que fluya la prosa poética dictando la longitud de las líneas que quedarán separadas por signos de puntuación ( La disposición de las sílabas puede ser irregular pero siempre conservando el mismo número de versos).

El invitado elegirá la unidad rítmica que prefiera.

Debe existir el concepto de pivote, o eje del poema: en algún punto de la tercera línea va a existir una imagen que relaciona o liga las dos primeras líneas con las últimas.

El tema será libre.

Cada participante debe señalar el blog del que proviene y enlazar a los blogs invitados.
Lo de comprometer a alguien me puede... quien quiera seguirlo que me lo indique en un comentario y agradeceré muchísmo el detalle. Un beso... por cierto, ¿está correcto?

martes, febrero 28, 2006

¡Felisidadeh!

... a todos mis paisanos hoy, día 28 de Febrero, establecido como el Día de Andalucía... ¡Hale!, ¡a pasarlo bien! :)

La bandera blanca y verde, vuelve tras siglos de guerra.
A decir Paz y Esperanza, bajo el sol de nuestra tierra.
¡Andaluces, levantáos!¡Pedid tierra y libertad!
Sea por Andalucia libre, España y la Humanidad.

viernes, febrero 24, 2006

Hogar dulce hogar

Aunque por ley mi casa es la de Antequera y me pertenece vivir con mi madre, vivo en el piso de Málaga con mi padre por motivos de estudio... no necesito a uno más que a otro, pero la convivencia diaria con él me hace echarla de menos más a ella.

Hoy tocó vuelta a casa... interiormente lo celebro siempre. Paso de estar sola en un pequeño piso que se me hace grande a formar parte de una amplia casa tan llena de vida que parece pequeña.

Cuando esta mañana entraba por mi portal, un olor hizo que mi día amaneciera con una sonrisa... sacaba la maleta del coche y cerca de la puerta de la calle me vino una sensación familiar. Al entrar en las escaleras que llevan a mi casa reconocí el olor de mi madre y supuse que acababa de salir de camino al colegio... bonito y sutil recibimiento.

Y es que cuando necesitas a alguien hasta su olor te reconforta...

jueves, febrero 23, 2006

Blog políticamente correcto

Democracia: 1. f. Doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno. 2. f. Predominio del pueblo en el gobierno político de un Estado.

No suelo hablar de temas políticos, más bien por no tener suficientes argumentos, aún menos armas de defensa para discutir sobre ellos. Pero hoy haré una excepción... porque hace 25 años tembló España y sus cimientos: la Constitución, la democracia... y en consecuencia las libertades de los ciudadanos.
Y desde mi consciente y pobre ignoracia por no conocer muchos hechos y datos históricos de mi país, pero con el convencimiento de las primeras ideas que se comienzan a formar en mi cabeza... celebro con toda la generación que no se rindió y mantuvo vivo el espíritu de la transición y de progresión que hoy me permite, por ejemplo, el simple y maravilloso detalle de poder tener un blog y decir lo que me plazca, sin miedos de límites ni restricciones ideales y de pensamiento, más que las del respeto y la tolerancia.
Y ahora voy a por mi madre para que lea esto... que después dice que no maduro :)

sábado, febrero 18, 2006

Aprisionada

Sentada en un rincón, agazapada...

Cada cierto tiempo miraba de reojo aquella ventana... ¿por qué tan alta?, ¿por qué tan lejos?, ¿por qué a ella?

Cada cierto tiempo se levantaba e intentaba trepar por la pared... quería ver, sentir, oler...

Cada cierto tiempo cerraba los ojos e imaginaba qué habría detrás. Soñaba e idealizaba todo lo que haría cuando saliera de allí, ¡la quería cruzar!.

Se decidió: se levantó, se retiró... cogió carrerilla y saltó, aghh... ¡Una vez más!... se retiró, corrió, flexionó las piernas y se impulsó con todas sus fuerzas... ¡se tiene que poder!

Exhausta ya, pero sin desistir, sintió que alguien tras ella le ayudaba a conseguir su objetivo. Espera, ¿alguien?... bah, le ayudaban a conseguir su objetivo. Entre balbuceos y sin volverse le agradeció el gesto,... la obsesión por aquella ventana no daba cabida a más campo de visión.

Se agarró a sus barrotes y miró por ella con ansiedad, ¡¡¡libertad!!!...

...pero un rostro de apariencia familiar le tapaba, le impedía mirar, le interrumpía la visión... cuanto más hacía por esquivarlo más inútil resultaba el intento. Y cuando quiso sentir al menos libre una parte de su cuerpo, traspasar con el brazo aquellos barrotes y sentir como su sudor era reducido por el viento, se dio de bruces con su propio reflejo... contra aquel espejo.

martes, febrero 14, 2006

Meme intelectualito

Misión cumplida Pululi :)

... 7 días es tanto tiempo y tan poco dependiendo del lugar y las circunstancias... un suspiro, una carcajada... o sin embargo, hacerse tan lentos que confundas un mañana con toda una vida llena de sensaciones...

"Después de estar siete días en una balsa, uno es capaz de advertir el cambio más imprescindible del color del agua. La balsa entraba en una zona en la que el agua no era azul, el cielo estaba lleno de gaviotas que volaban muy bajo. El cambio del color del agua y el vuelo de las gaviotas me hizo inducir y pensar que debería quedarme en vela, listo a descubrir las primeras luces del alba... las primeras luces de la costa, para no perderme un ápice de tanta belleza"
Gabriel García Márquez, Diario de un naúfrago
Y cuando te sientes naufragar vas tanto tiempo a la deriva con la mirada perdida que te acostumbras a esa nueva visión de la vida y no te queda más que disfrutar lo que se te ofrece... y termina desapareciendo la sensación conformista de "esto es lo que hay" para deleitarte con cada detalle que otros no advertirían.

Nuevos retos con ganas de compartir este aire que me empuja, de navegar a contracorriente si se complica el viaje, ganas de llegar a una isla y contar mis temores y mis logros mirando a alguien a los ojos…viendo sus facciones y sus reacciones y, si hiciera falta, una vez sepa mi destino, volver y desandar para encontrar paraísos en las islas que quedaron atrás...

... y así no perder un ápice de tanta belleza.

No comprometo a nadie, autoinvitense ustedes mismos en sus blogs o en el mio.

jueves, febrero 09, 2006

Pieles de melocotón

Aquel alma inquieta jugaba con su sarcasmo y sus continuas bromas a alterar al personal. Lo único que conseguía era captar la atención y ser la payasa más querida de la fiesta. Pertenecía a mi mundo más allegado, el de mis amigos... del cual hacía poco tiempo que entró a formar parte otra gran persona de un mundo algo más lejano, el de los coleguillas.
Almas distintas que, sin conocerse, completaban mi vida: una risueña, loca y extrovertida; la otra más seria, responsable e introvertida. Me equilibraba justo en el punto medio que los dos extremos de aquella cálida balanza me permitían. La locura se hacía dueña del piso, pues el cuarto de la primera, contiguo al mio, se rendía ante la extraña decoración a la que le sometía diariamente... sin embargo, el alma responsable de la segunda la encontraba en mi facultad, junto a aquellos libros de ciencias que tan atrás me quedan ya.
Lógicamente, teniéndome como vínculo de unión, llegó el día en que se conocieron. Las bromas que soltaban eran continuas... y la costumbre de escucharlas me hacían obviarlas. Más tarde comenzaron a suceder hechos absurdos en el piso. Cuando llamaba a la puerta de su habitación se alteraban visiblemente, por cualquier tontería se excusaban sobradamente, si la otra era invitada a dormir, el colchón de repuesto seguía estorbando en el pasillo a la mañana siguiente...
No caía en la cuenta de que aquellos comentarios que tanta gracia me hacían y las continuas preguntas sobre, por ejemplo, los videoclips de las cantantes rusas Tattoo, era un examen exhaustivo de ellas hacia mi forma de digerirlos. Nunca sospeché nada, siempre fuimos cariñosas entre nosotras... las caricias formaban parte de los masajes-antiestresantes.
Lo que me entristeció no fue que en los primeros meses no me lo dijeran por miedo a mi reacción, sino que durante aquel tiempo yo fuese un supuesto obstáculo para que ellas expresaran libremente sus sentimientos. Pronto, y desde la primera fila, comprendí la doble dificultad de su relación: la aceptación de sus respectivos sentimientos y la de toda una sociedad.
Creo que he dado pocas enhorabuenas como aquella, y no por ser dos muchachas y enfrentarse a lo aún impuesto como atípico, sino por ser mis dos mejores amigas...

A mis niñas.

miércoles, febrero 01, 2006

"Algún día dejaré de decir algún día"

Cuando pasan los años y nada de aquello pierde importancia, a pesar de que quede tan atrás, es cuando verdaderamente se la das... Nada se dignaron regalar, pero a cambio obtuve la experiencia que hoy me sobra y me basta para sacarle el jugo a cada situación que se precie.

Y en apenas unos años da tiempo de sobra a aprender que la casualidad juega un papel crucial cada día, que contados segundos conllevan consecuencias profundas, momentos insignificantes se convierten en trascendentales al cabo de unas horas. Suele pasar que cuando te encuentras en el ojo del huracán no entiendes nada, pero si consigues hacerle frente a cada corriente que se presente te haces tan fuerte...

Te planteas el puñetero hecho de que cada uno nace con una serie de condicionantes materiales, emocionales... repartidos sin sentido. Y te preguntas mil veces por qué no racionar lo condicionantes una vez se ha vivido, al menos dejar un tiempo de rigor para demostrar que el uso dado sería el adecuado... que si se regala la incondionalidad se harán méritos para haberla ganado.

Y ahora que las decisiones son mías quiero creer que, aunque nacemos con unas cartas dadas, está en nuestras manos el cómo jugarlas. Porque, sin duda, todos llevamos dentro el orden y la creación, el caos y la destrucción. ¿No somos víctimas y responsables de nuestra propia vida? pues decido que todas las sendas que la componen estén abiertas a lo posible... que mis estrellas, mi luna y mi sol no haya un dios que me las quite. Que la vida no me pueda, porque yo la dirijo y no le permito que juegue en bando contrario al mio...

Pero a la vez consciente del presente, de que aún me debato entre lo vivido y las ganas por llegar a mi destino. Que nada está ganado, aún menos perdido... pero eso sí, dueña induscutible de mi vida, por lo que plenamente convencida de que "algún día dejaré de decir algún día".